CÓMO SUBIR EL AUTOESTIMA - PARTE 1 DE 4
Bienvenido al artículo número 5 de la categoría AZUL ("EL CUENTITO DE LA SEMANA")
Cómo subir el autoestima... tema delicado. ACÁ VA. DE UNA.
Éste cuento patológico y peligroso debió haberse subido ayer, pido disculpas. Aquí está. En lo que a subir el autoestima refiere, éste artículo tendrá éxito contigo, sea cual sea el tiempo que tardes en leerlo.
ATENCIÓN, CONTENIDO ALTAMENTE PATOLÓGICO, NARRADO DURANTE EL TRANSCURSO DE UN BREVE COLAPSO MENTAL. QUIEN AVISA NO TRAICIONA. ME RECUPERÉ, GRACIAS. ESTOY EN PERFECTA FORMA Y CON EL AUTOESTIMA ALTA (¿...?)
Hola. Me presento sin vaselina. Matilda, poco gusto. Voy a decir en forma directa lo que los buenos escritores muestran sin contar, durante los diálogos.Soy bonita así como soy, mi pelito es feo, color zanahoria, casi castaño, y llevo unas ridículas trencitas. Horribles frenos de metal en los dientes. Pecas feas. Mis ojitos son color miel. Tengo diecinueve años. Ah. Y soy petisa. Viste, yo me ocupo de subir mi autoestima.
Una tarde muy tarde, salí de mihermoso palacio casa banana rumbo al bosque, para oxigenar mis partes vitales inferiores. Yo vivía allí, sola, en medio de los árboles. Después de un tiempo, he aprendido a vivir conmigo misma, pues yo valgo mucho, me sigo sintiendo más sola que un helecho del desierto. La vida no tiene sentido así.
Llevaba una tierna canastita verde.
Abrí entonces las piernitas ante el viento como lo hace una tierna flor rosada, perfumada e insinuante ante labelleza estupidez de la vida. Sí. Sigo pensando en cómo subir mi autoestima.
Bueno no. La verdad, ya ni me importa.
-Tengo una canastita para juntar flores, pero seguramente no encontraré flores. Y si encuentro flores, van a estar llenas de babosas. ¿Que cosa? Las flores. Eso es. Las flores. Que importa. Total, soy una inútil de todos modos.
Bueno estaba caminando por el bosque rodeado de esas flores de mierd*, que dejan ese olor tan nauseabundo y cochino asi que las arranqué todas y las tiré por un precipicio. Miré el precipicio, pero me retiré.
Seguí abriendo las piernitas. Quería quitar las telarañas del hogar. Hoy, día de limpieza.
Pensé entonces que me cruzaría con "el lobo" (quien tiene el autoestima más alta que yo) en el bosque, provisto de árboles desnudos y deprimidos. Los árboles tenían menos frutos del bosque que la heladera más pedorra.
Yo estaba vestida de rojo, como una muerta; mis prendas se lucían ante los espíritus del bosque, al menos hasta ese momento. Momento en el cual un pájaro gigante -más bien un cóndor, con un pico rojo como la sangre- depositó sus desechos orgánicos sobre mi blusa. Se fue. No se hizo cargo. No se hizo responsable. Y así me dejó.
Tomé una hoja e intenté extraer el contenido anal de mi ropa, pero sólo conseguí
Cómo subir el autoestima... tema delicado. ACÁ VA. DE UNA.
Éste cuento patológico y peligroso debió haberse subido ayer, pido disculpas. Aquí está. En lo que a subir el autoestima refiere, éste artículo tendrá éxito contigo, sea cual sea el tiempo que tardes en leerlo.
ATENCIÓN, CONTENIDO ALTAMENTE PATOLÓGICO, NARRADO DURANTE EL TRANSCURSO DE UN BREVE COLAPSO MENTAL. QUIEN AVISA NO TRAICIONA. ME RECUPERÉ, GRACIAS. ESTOY EN PERFECTA FORMA Y CON EL AUTOESTIMA ALTA (¿...?)
"CRISTAL"
Hola. Me presento sin vaselina. Matilda, poco gusto. Voy a decir en forma directa lo que los buenos escritores muestran sin contar, durante los diálogos.
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| "Blanco y negro, con flujos de rojo. Así se veía mi vida". Matilda, luego de relatar su experiencia en el bosque a su mejor amiga, Miranda. |
Una tarde muy tarde, salí de mi
Llevaba una tierna canastita verde.
Abrí entonces las piernitas ante el viento como lo hace una tierna flor rosada, perfumada e insinuante ante la
Bueno no. La verdad, ya ni me importa.
-Tengo una canastita para juntar flores, pero seguramente no encontraré flores. Y si encuentro flores, van a estar llenas de babosas. ¿Que cosa? Las flores. Eso es. Las flores. Que importa. Total, soy una inútil de todos modos.
Bueno estaba caminando por el bosque rodeado de esas flores de mierd*, que dejan ese olor tan nauseabundo y cochino asi que las arranqué todas y las tiré por un precipicio. Miré el precipicio, pero me retiré.
Seguí abriendo las piernitas. Quería quitar las telarañas del hogar. Hoy, día de limpieza.
Pensé entonces que me cruzaría con "el lobo" (quien tiene el autoestima más alta que yo) en el bosque, provisto de árboles desnudos y deprimidos. Los árboles tenían menos frutos del bosque que la heladera más pedorra.
Yo estaba vestida de rojo, como una muerta; mis prendas se lucían ante los espíritus del bosque, al menos hasta ese momento. Momento en el cual un pájaro gigante -más bien un cóndor, con un pico rojo como la sangre- depositó sus desechos orgánicos sobre mi blusa. Se fue. No se hizo cargo. No se hizo responsable. Y así me dejó.
Tomé una hoja e intenté extraer el contenido anal de mi ropa, pero sólo conseguí
EMBARRARLO MÁS
Ahora, pasé de oler a rosas, a oler a porquería. Boñiga. Excremento. Materia fecal, cagad* y toda terminología etimológicamente asociada a la mierd*.
La inmundicia había caído sobre mi pecho, a la izquierda. Allí, donde seguía pensando en cómo subir mi autoestima. Bueno no. Bueno sí. Bueno no sé.
Entonces pensé que podría pegarme un baño en el lago. Caminé varios cientos de metros y me topé con él; me puse en pelotas y me arrojé al agua. Mi caperuza quedó colgada sobre la rama baja de un roble. ¿Que me esperaría bajo las bellas -pero quizá peligrosas- aguas...? ¿Algo peor que una cagad* sobre mi fértil corazón?
Éste material está protegido por derechos de autor, pero si querés usarlo, no hay problema, avisame.
Entonces pensé que podría pegarme un baño en el lago. Caminé varios cientos de metros y me topé con él; me puse en pelotas y me arrojé al agua. Mi caperuza quedó colgada sobre la rama baja de un roble. ¿Que me esperaría bajo las bellas -pero quizá peligrosas- aguas...? ¿Algo peor que una cagad* sobre mi fértil corazón?
Que lindo. El agua se escurría entre mis nalgas. Me sentía pura. Estaba calentita. Me estaba desvirgando emocionalmente. Hache dos ó. Del otro lado del lago, había una salida que me llevaba directamente hasta mi casa. Podría tomar ese rumbo dentro de un rato. Todo era perfecto.
-Que raro. Soy una pésima nadadora, pensé que me iba a ahogar como un pato con patas de ladrillo. Y ahí no hay príncipe que valga. No me reviven ni con un desfibrilador.
Todo era magic power hasta que un ejercito de pirañas de vientre rojo decidió visitar la morada de mis huesos. Ándale. Lo que faltaba.
Éste material está protegido por derechos de autor, pero si querés usarlo, no hay problema, avisame.
Cuidado joven lector, si hay empatía, vas a sufrir mucho leyendo las atrociedades que le sucederán a Matilda en las sucesivas partes de ésta historia. Se revelerá el objetivo didáctico del artículo en relación a tu autoestima al final del cuento.
PD: Sos hermosa/o. No lo dudes ni un microsegundo. Lo que digan los demás: patrañas.
Si el artículo te gustó o te hizo reír, por favor compartilo. A mediados del 2018, voy a empezar a incluir videoblogs a mi página.
PD: Sos hermosa/o. No lo dudes ni un microsegundo. Lo que digan los demás: patrañas.
Si el artículo te gustó o te hizo reír, por favor compartilo. A mediados del 2018, voy a empezar a incluir videoblogs a mi página.
¡Besis!
La profe Lady


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